Cumbre de Líderes sobre Seguridad Alimentaria Mundial

Departamento de Estado de los Estados Unidos
Oficina del Portavoz
20 de septiembre de 2022
Nota para los medios

Esta traducción se proporciona como una cortesía y únicamente debe considerarse fidedigna la fuente original en inglés.

Nosotros, los líderes de los gobiernos de España, Estados Unidos de América, la Unión Africana, la Unión Europea, Colombia, Alemania, Indonesia y Nigeria, reunidos el 20 de septiembre de 2022, expresamos nuestro compromiso de actuar con urgencia, a gran escala y en forma concertada para responder a las necesidades urgentes en materia de seguridad alimentaria y nutrición de cientos de millones de personas en todo el mundo.

Los sistemas alimentarios y la seguridad alimentaria mundial atraviesan un momento crítico. Las consecuencias combinadas de una pandemia global, las presiones crecientes que genera la crisis climática, los precios elevados de la energía y los fertilizantes, y los conflictos persistentes, incluida la invasión más reciente de Ucrania por parte de Rusia, han perturbado las cadenas de producción y suministro y han aumentado de manera drástica la inseguridad alimentaria mundial, en particular para los más vulnerables.

Solamente será posible superar la inseguridad alimentaria mundial si trabajamos juntos para forjar asociaciones innovadoras —que incluyan a las instituciones financieras internacionales y otros actores clave— dentro de la comunidad global.  Nos comprometemos a fortalecer la cooperación internacional y las iniciativas de asociación entre las Naciones Unidas y organizaciones regionales y subregionales, así como organizaciones de la sociedad civil. Al 20 de septiembre de 2022, más de 100 Estados Miembros de las Naciones Unidas han respaldado el Llamado a la Acción de la Hoja de Ruta para la Seguridad Alimentaria Mundial.

Destacamos la necesidad de actuar con urgencia, de manera sostenida y coordinada, para cumplir con los objetivos de la Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios de 2021, y para atender necesidades humanitarias inmediatas y generar sistemas agrícolas y alimentarios con mayor resiliencia a partir de estas siete áreas de acción específicas:

  1. Realizar nuevas donaciones económicas adicionales a organizaciones humanitarias clave para posibilitar un incremento en la provisión de asistencia humanitaria inmediata que salve vidas, siempre que sea posible;
  2. Brindar, según resulte posible y necesario, donaciones en especie y cubrir los costos asociados a organizaciones humanitarias clave en relación con el transporte y la distribución de alimentos básicos en función de las necesidades que hayan evaluado los gobiernos de los países afectados o las organizaciones humanitarias;
  3. Mantener la apertura de los mercados de alimentos, fertilizantes y agrícolas y evitar medidas restrictivas injustificadas, como las prohibiciones de exportación de alimentos y fertilizantes, que generan mayor volatilidad de los mercados y ponen en riesgo la seguridad alimentaria y la nutrición a nivel global;
  4. Respaldar una mayor producción de fertilizantes, según resulte posible y necesario, para compensar cualquier escasez, acelerar y llevar a mayor escala las innovaciones relativas a fertilizantes, contribuir a su promoción comercial y favorecer métodos que maximicen la eficacia de los fertilizantes.
  5. Acelerar los esfuerzos en apoyo a la agricultura y los sistemas alimentarios sostenibles mejorando la productividad agrícola, sobre todo en los países más afectados para reforzar su resiliencia y apoyar la producción interna, lo que incluye, según corresponda, a través de iniciativas para una transición energética que sea justa y equitativa, a fin de que adquieran mayor resiliencia y sean accesibles para productores en todos los niveles, incluidos pequeños agricultores;
  6. Destinar mayores inversiones a las áreas de investigación y tecnología para desarrollar e implementar innovaciones agrícolas basadas en la ciencia y resilientes ante el clima, incluidas semillas, que contribuyan a generar sectores agrícolas y sistemas alimentarios sostenibles y resilientes; y
  7. Realizar un seguimiento de los mercados que afectan a los sistemas alimentarios, como los mercados de futuros, a fin de asegurar plena transparencia y para difundir datos e información confiables y oportunos sobre los acontecimientos en el mercado global de alimentos, especialmente a través de las organizaciones internacionales pertinentes.